Luna blanca y estrellas de cristal para tu magia

jueves, 2 de abril de 2026

Anestesia social

 Parece ser que la sobreinformación aliviana los destrozos de la guerra; le saca peso a las atrocidades que se llevan a cabo. ¿La gente que vivió la Primera o la Segunda Guerra Mundial también habrá estado tan enajenada de los sufrimientos de los demás?

Ahora estamos viendo videos en vivo, fotos que no tienen más de dos minutos de haber sido publicadas: tierra y casas arrasadas por bombas, niños llorando, personas sangrando. Vemos eso y seguimos; deslizamos, deslizamos, deslizamos... al igual que en el amor, vemos y seguimos.

«Corazón que no ve...». Pero ya ni esta frase hecha sirve, ya que viendo tampoco sentimos.

Somos ajenos a todo lo que no nos toca, y lo triste es que lo que nos toca es tan poco; lo que llega a nuestras raíces y las raspa es tan poco. Las conexiones rápidas crearon capas y capas de plástico sobre nuestra piel fresca, taparon nuestros poros, nos intoxicaron de perfección artificial, de sentimientos individualistas.

Hay que purificarnos. Pero, ¿cómo?

domingo, 28 de julio de 2024

Danza animal


Somos el mar y yo. 

Me desnudo ante él, hago el amor con la luna. 

Las estrellas me bañan, me despeina el viento salado, el agua me balancea rítmicamente.

Salgo del frenesí pisando la arena; cada grano me eriza la piel tersa.

Tengo las pupilas gigantes, la sangre corriendo por las venas.

Me abrazo, me sumerjo, me hundo, vuelo.

Somos el mar y yo; también podés estar vos. 

Podemos mojarnos de los pies hasta el cielo.

Podemos bañarnos, podemos volar como los pájaros.

Podemos bailar como los delfines y cantar cuando el sonido del mar no sea suficiente.

Me muevo con las olas, rítmicamente, en un trance hermoso.

El mar. Yo. Las olas. Vos.

 La arena. Las estrellas. El mar.

martes, 26 de marzo de 2024

Una noche


Tomé

todo

el vino

sola.

Qué digo, sola,

tenía un libro,

tenía sus calles, sus voces, sus cielos;

compartía, mientras bebía desde mi sillón, todos sus miedos.

Qué digo, sola,

no estaba sola.


Reflexion

 Los caminos remolinean en mi cabeza.

Pienso,

avanzo,

luego retrocedo.

Mi cabeza va diez pasos delante,

¿o detrás?

¿Dónde irá a parar esta vida, estos sueños, este delirio de vida,

este hambre de más,

este aburrimiento de conocer cada pena?

Amor

 ¿Cómo se enamoran ellos?

¿Cómo se dan de su amor,

como copa de vino,

como vino dulce

que se bebe,

que nos embebe,

que nos sumerge?

Nadamos por sus aguas,

en la húmeda agua violácea.

¿Qué se dan?

¿Cómo se dan todo,

hasta el agua?

martes, 21 de noviembre de 2023

 ¿ Hacia 

            Donde huye 

 Un perro 


                   Herido ? 

miércoles, 8 de abril de 2020

Amor líquido

¿Verdaderamente elegimos lo que se va de nuestra vida?

Deteniendo el tiempo,
en medio del movimiento,
logro ver que todo
avanza hacia la nada.

Apresuradas acciones
que generan reacciones
vagas,
efímeras.

Todo se mueve en la inercia misma de una vida que avanza
hacia la mínima energía
y el máximo desorden.

La vida,
el orden,
tienden a desordenarse y disminuir su energía.

La atracción se disipa
y deja nubes cargadas
de tensión entre los polos.

Desde la estaticidad de mi yo en un banco de madera,
y los ojos abiertos,
bien atentos,
veo esto:

cómo lograr que la rutina no consuma,
que la falta de dinero no dé hambre,
que el tiempo no se escurra
y, si se escurre,
que sea entre manos sin arrugas,
porque, si no, ya será tarde.