Luna blanca y estrellas de cristal para tu magia

miércoles, 7 de febrero de 2018

Hamlet Lima Quintana / Teoría de los buenos deseos

Que no te falte tiempo
para comer con los amigos,
partir el pan,
reconocerse en las miradas.
Deseo, que la noche
se te transforme en música,
y la mesa en un largo
sonido de campanas.
Que nada te desvíe,
que nada te disturbe,
que siempre tengas algo
de hoy para mañana.
Y que lo sepas dar
para regar las plantas,
para cortar la leña,
para encender el fuego,
para ganar la lucha,
para que tengas paz.
Que es la grave tarea
que me he impuesto esta noche,
hermano mío.

Mathew Dickman (trad. Sandra Toro)

La flaquita que va codo a codo
con la hermana menor
tiene una remera que dice
HABLAME EN NERD
y yo quiero,
quiero poner mi bolsa de las compras en el piso
atrás de la boca de incendio
y susurrarle al oído algo sobre la división.
Quiero pararme atrás de ella y deslizarle
un solo dedo por la columna
mientras me cuenta de sus correlativas.
Tal vez se queje un poquito
cuando le diga que x es igual a menos b
más menos la raíz cuadrada
de b al cuadrado menos 4(a)(c), todo
elevado a la segunda. Pero tengo esperanzas.
Le puedo mostrar mis historietas
y mi Playstation. O podemos sacar
las cartas viejas de D&D;
y sentarnos en el sótano a la luz de una vela.
Sé suficiente sobre el Dr.Who,
la Enterprise y la Flota Estelar
como para sacarle la remera y desabrocharle el jean.
Podemos desarrollar la Teoría de las cuerdas
por todo su dormitorio.
Podemos doblegar juntos el espacio-tiempo.
Pero a lo mejor no es eso lo que pide.
El mundo viene hablando sucio
desde que ella tiene orejas para oír.
A todos nos habla mierda
y no hay nada en la bomba de hidrógeno
que me haga querer usar un anillo para el pene
o hacerlo en la cocina mientras hierve una olla con agua.
A lo mejor, con los hombros caídos como tiene
y el pelo largo tapándole
la mitad de la cara,
ella solamente pide que la consideren
algo más que una noche salvaje, un rizo
de vello púbico, o la estructura rosada
y compleja de los pezones.
A lo mejor quiere que la midan más allá
de la cucharadita de sombra del ano
y el molusco suave de la lengua,
más allá de la ecuación de los miembros, y que la vean
como un absoluto.
Y a lo mejor no será un salto gigantesco
en la ciencia de la compasión, pero es algo.
Así que cuando paso al lado de ella
hago exactamente lo que me pide,
levanto la mano derecha y hago una V
como los Vulcanos cuando le desean suerte a alguien,
esperando que consiga lo que quiere, aunque
tenga que ser en una galaxia muy lejana.

Susana Cabuchi PASOS


He bebido las aguas
del Shu – Am
como si no estuvieran
contaminadas.
A orillas
del río silencioso
crecen flores amargas
sobre las que he descansado,
leyendo.
Y no he pecado
sino
lo necesario.

Hugo Padeletti (1928-2018) Pocas cosas


y sentido común
y la jarra de loza, grácil,
con el ramo
resplandeciente.
La difícil extracción del sentido
es simple:
el acto claro
en el momento claro
y pocas cosas -
verde
sobre blanco.

MARÍA ELENA WALSH - EN UNA CAJITA DE FÓSFOROS


En una cajita de fósforos
se pueden guardar muchas cosas.
Un rayo de sol, por ejemplo
(pero hay que encerrarlo muy rápido,
si no, se lo come la sombra)
Un poco de copo de nieve,
quizá una moneda de luna,
botones del traje del viento,
y mucho, muchísimo más.
Les voy a contar un secreto.
En una cajita de fósforos
yo tengo guardada un lagrima,
y nadie, por suerte la ve.
Es claro que ya no me sirve
Es cierto que esta muy gastada.
Lo se, pero que voy a hacer
tirarla me da mucha lastima
Tal vez las personas mayores
no entiendan jamas de tesoros
Basura, dirán, cachivaches
no se porque juntan todo esto
No importa, que ustedes y yo
igual seguiremos guardando
palitos, pelusas, botones,
tachuelas, virutas de lápiz,
carozos, tapitas, papeles,
piolín, carreteles, trapitos,
hilachas, cascotes y bichos.
En una cajita de fósforos
se pueden guardar muchas cosas.
Las cosas no tienen mamá.

apunte de filosofía encuadernada

" El espíritu humano se inclina naturalmente a suponer en las cosas un orden y una semejanza mayores de los que en ellas se encuentran; y en tanto que la naturaleza está llena de excepciones y de diferencias, el espíritu ve por doquier armonía, acuerdo y similitud.
De allí , esa ficción acerca de que todos los cuerpos celestes describen , en su movimiento ,círculos perfectos "

Alfonsina Storni / Cuadrados y ángulos


Casas enfiladas, casas enfiladas, 
casas enfiladas,
cuadrados, cuadrados, cuadrados,
casas enfiladas.
Las gentes ya tienen el alma cuadrada,
ideas en fila
y ángulo en la espalda;
yo misma he vertido
ayer una lágrima,
Dios mío, cuadrada.

(la luna suele susurrarme)

Corazón amargo
Estas cerca de mi
Pero no tanto
Apacigua mis ansias  la dulzura de tus manos
Junto con el emerger de la luna
El sol sale aveces oculto detrás
de algunas nubes,
Su luz
cien por cien brillante
                                  (Es opacada)
Mi piel comienza lentamente
A estremecerse,
Quizás,
Por la brisa que roza.
Quizás,
Por lo que brota en la noche consumiendo el día.
Tomo en mis manos
Un libro de Charles y me sumerjo
Inevitablemente
En alcohol y penas amorosas
Día por día
Cambio de hoja
Y de vista.
El sol me habla
La luna me susurra,
Tengo mil hojas que pasar todavía.

El sol me habla
                       La luna me susurra 
                       (suave en mi oído izquierdo)


Aun 
                                 (no he comido nada, 
                                 no tengo hambre desde que el frió llego) 

El sol me habla
La luna me susurra
                                (Aun no he besado)
El sol
La luna
                                (Aún no he bebido)
La luna.


Tu verso se vuelve
Me envuelve
Dejando atrás las huellas
El mar canta
Sus melodías sobre llevan
Percusión de caracolas
Se va Alfonsina,
Alejandra y Charles contemplan
la bruma
                la noche a veces se torna sombría sin vos.
El cuerpo espera el momento del
Impacto,
Me emociono al sentir
En las yemas de los dedos del pie
Y en toda la planta
La arena húmeda
Ahora sumergida,
La brisa se siente
Cómo una parte del cuerpo sin asimilar
                                                                ( extra corporal.)
Te pido
Le pido
Continúe así un tiempo más.
Bajo el sol caliente todos los cuerpos
Son fuego.

(Somos
Fuego)

Y los ojos abiertos,
Y las manos,
Y las piernas extendidas ,
Las costillas inspirando/expirando .
El sol me habla
La luna me susurra
                                   (Aun)
No
He
Bebido.

Jotaele Andrade


aquí sol y lluvia
se dan
y no preguntan sobre qué cabezas caen
abren sus pechos sobre la avidez inmensa del jardín
y sorben
los picos
y las bocas
los tallos
y las raíces
y eso le atañe a cada uno
y a cada uno no le atañe
así se atan los hilos del misterio

Una carta de amor Julio Cortázar


Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

Osvaldo Bossi /Cometas


Si llegaras esta noche
y si no llegaras, si
ni siquiera hicieras una llamada
por teléfono, sería lo mismo.
Pasa a toda velocidad
y no pasa nunca, el amor,
de qué otra cosa estamos hablando.
Es un cometa brillante,
y lo que vemos, quién sabe si lo vemos
si lo vimos alguna vez.

Rosario Castellanos / MEDITACIÓN EN EL UMBRAL


No, no es la solución
tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoy
ni apurar el arsénico de Madame Bovary
ni aguardar en los páramos de Ávila la visita
del ángel con venablo
antes de liarse el manto a la cabeza
y comenzar a actuar.
Ni concluir las leyes geométricas, contando
las vigas de la celda de castigo
como lo hizo Sor Juana. No es la solución
escribir, mientras llegan las visitas,
en la sala de estar de la familia Austen
ni encerrarse en el ático
de alguna residencia de la Nueva Inglaterra
y soñar, con la Biblia de los Dickinson,
debajo de una almohada de soltera.
Debe haber otro modo que no se llame Safo
ni Mesalina ni María Egipciaca
ni Magdalena ni Clemencia Isaura.
Otro modo de ser humano y libre.
Otro modo de ser.

NICANOR PARRA (1914-2018) ÚLTIMO BRINDIS


Lo queramos o no
sólo tenemos tres alternativas:
el ayer, el presente y el mañana.
Y ni siquiera tres
porque como dice el filósofo
el ayer es ayer
nos pertenece sólo en el recuerdo:
a la rosa que ya se deshojó
no se le puede sacar otro pétalo.
Las cartas por jugar
son solamente dos:
el presente y el día de mañana.
Y ni siquiera dos
porque es un hecho bien establecido
que el presente no existe
sino en la medida en que se hace pasado
y ya pasó...
como la juventud.
En resumidas cuentas
sólo nos va quedando el mañana:
yo levanto mi copa
por ese día que no llega nunca
pero que es lo único
de lo que realmente disponemos.

sierras

Si algún día deja
de entre las sierras fluir el agua
Espero no estar ahí para sentir la aridez.
                           
                                 Si el sol
Toca el espejo diluido, 
Sólo espero
que lo acaricie y siga rumbo a su áspero destino
En la llanura inmensa
Cómo en las altas cumbres
La alfombra verde cubre todo rastro de resquemor.

                    Espero
Que el agua corra libre
Que fluya
Siendo  un cause siempre diferente
 que esta de paso en este infierno natural.

Si al caminar las sierras
Sientes en tus pies calor
Es la pacha que late
Es su sangre que corre  por las venas de todos los animales.
                                                                                                ¡ vos también !

Si arrancas un gajo de esta  tierra sin permiso
Dale de beber vino de tu rancho,
Acaricia los  tallos de cada planta
El ápice de cada una de ellas  emergerá sin fin.

Crecerán con goce los niños
Sus niños
Entre la vegetación
Correrán
Saltarán
Comerán sus frutos
Que ayer sembraste
Nutridos por el vino que la pachamama bebió.

Recordará sus nombres
La tierra hambrienta,
Sanara sus heridas
Limara sus espinas
Para que la acaricies
Sólo espero
que el río no frene su huida
Que no haya animal que coma
Sin devolverle semillas
El espejo diluido
Entre la sierras
Refleja todo
Cuerpo/alma al animal humano
¿todos quieren reflejarse?

Gioconda Belli


Estoy viva
como fruta madura
dueña ya de inviernos y veranos,
abuela de los pájaros,
tejedora del viento navegante.
No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia
hermanándose con mi húmedo vientre,
cuando todo es más suave y luminoso.
Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los niños alegres marchando hacia el colegio.
Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.
Soy la mujer que piensa.
Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.

Juan Anselmo Leguizamón


Los labios se abrieron
primero entró la música
infiltrándose por el cuerpo
siguió la danza la cacería
las musculaturas bailaban
tensar y aflojar
sístole y diástole
se respiraba por la boca
luego cayeron los cuerpos
rendidos
a un lado las máscaras
otra vez los labios se abrieron
y fue el gemido
y la palabra
otra máscara.

BRUNO DI BENEDETTO/ cámara de niebl

La diferencia de presión y temperatura entre el aquí y el allá, mueve los molinos de la lengua : se habla por horror al vacío, pero solo la verdad puede romper la barrera helada de la luz.
Solo un corazón puede incendiar la sangre que lo hace corazón.

Jorge Teillier


Un vaso de cerveza,
una piedra, una nube,
la sonrisa de un ciego
y el milagro increíble
de estar de pie en la tierra
Mirando la luna
Estas en la música que gira sobre mi cabeza
Sos el entorno que desestabiliza
mi esquema.

Girando en torno a lo que soy,
Desordenas
Mezclas
Rompes,
Mis reglas.
Dime mi amor
                    ¿por que sos parte de mi canción? 

Sos una estrofa incompleta
El llanto de algún poeta
El amanecer que mezcla la noche y el día en un solo minuto .
Sos la parte albina de mi alma
Siempre donde la luz no llega.
Suena en mi cabeza tu canción
Completo la estrofa
Sigo el verso
Llegó al punto
Final.

1964, Jorge Luis Borges

I
Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,
cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.
Nadie pierde (repites vanamente)
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente
para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.
II
Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta
y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna
y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo que me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.

nota I

Tumultos de rosas
Se acercan a tu sueño 
Lo vuelven de algodón 
Rosas de las mas bellas
Caminos del corazón 
Las espinas están
Son de la razón

Raymond Carver / colibrí


Vamos a suponer que digo verano
escribo la palabra “colibrí”,
la meto en un sobre
y la llevo colina abajo
hasta el buzón. Cuando abras
la carta te acordarás
de aquellos días y lo mucho,
lo muchísimo que te quiero.

Raymond Carver/ El rasguño


Me desperté con una mancha de sangre reseca
pegoteada sobre uno de mis párpados. Un arañazo,
profundo, cruza transversalmente las arrugas de mi frente.
Sin embargo, últimamente, he estado durmiendo solo.
Y me pregunto por qué un hombre, incluso en un mal sueño,
alzaría la propia mano para lastimarse la cara.
Esta mañana pretendo responder esta pregunta
y otras similares, mientras observo en silencio
mi rostro que se refleja en los cristales de la ventana.

destellos tétricos

La luz de la luna anuncia
La penosa causa
Que encierra la noche,
A obscuras
El silencio devora las horas
Afilando cada punta de lo ovalado
Raspando a medida que se arrastra


La penosa
Causa
Que conlleva el caer la noche
puede relacionarse
Casi directamente
Con lo salado de las lágrimas que caen por las mejillas
De aquellos
que
Son
Melancolía pura .


Lo sombrío de la calle
Lo tétrico de un piso a medio hacer


Las ventanas cerradas
Las espera eterna
El silencio que grita
Y unas manos que tiran.

La luz se vuelve pesada a través
Del espacio que queda entre la cortina
Y el marco de la ventana
No hay remedio que cure
La agonía de la noche acercándose cuando se está despabilado
Cuando ya no hay sueño.
Y se supone
que no hay que soñar
Cuando la vida ya parece sumida
En la neblina que aparece cuando en una película el personaje principal duerme.
Existe un pacto
Entre las estrellas,la luna, y la noche
Coexisten en el
Todos los estados de la materia
Todos los sentimientos rondando las esfera
Mi cabeza
Se hunde,
Y sumerge los sentidos
En el caos pleno
En el tsunami que rompe en las costas
de una ciudad vacía de antemano.
No existiría paz sin saber que existe el caos
La armonía se desliza suavemente
Por un terreno destrozado por la tormenta
Ahora es todo silencio
Los pájaros cantan
Y las nubes desaparecen.
El campo esta despejado
Yo también
Sin embargo
Mi pelo esta algo enredado
Y mi ropa mojada
Acaricio mi piel rasposa
Mis manos
Sucias
Y siento por todo mi cuerpo
Las plantas de mis pies deshacerse
En esta paz
En la armonía de este campo con pájaros
Con flores.
El verde emerge de lo profundo del mar
Destellos diminutos.

cuarto menguante

Luna luna
Que desde lejos me observas
Alumbra mi camino al río
Sube despacio al cielo que desemboca en el mar
Dulce, acaricia las nervaduras 
Lame el néctar de la madera
Madera carne de esta tierra
Emerge de sus venas
Fuego
Magma
Roca
Tierra,
Más tierra,
Que la luna Alumbra
Haz que mi muerte sea dulce,
Mientras me besan.
Toma las comisuras de mis labios
Y sosténlas, luna luminosa.
En la claridad de este nuevo cielo
En la obscuridad de la boca del lobo
Creo tener certeza de algunas cosas
Y la vida comienza a ser nítida
En un cerrar y abrir
Y cerrar y volver abrir
de ojos.
Tus ojos
Mis ojos
Un poco tuyos
Un poco míos
Un poco
Tan poco
Me
Ahogo .
Luna luna
Que me Alumbra
Y baña
Y mece
Y susurra
En mis oídos la melodía de un adiós
Que sabe a hierva húmeda.
A través de un vidrio empañado
Te observó
Y la claridad me baña
Y mece
Y me habla a los oídos.