Luna blanca y estrellas de cristal para tu magia

jueves, 2 de abril de 2026

Anestesia social

 Parece ser que la sobreinformación aliviana los destrozos de la guerra; le saca peso a las atrocidades que se llevan a cabo. ¿La gente que vivió la Primera o la Segunda Guerra Mundial también habrá estado tan enajenada de los sufrimientos de los demás?

Ahora estamos viendo videos en vivo, fotos que no tienen más de dos minutos de haber sido publicadas: tierra y casas arrasadas por bombas, niños llorando, personas sangrando. Vemos eso y seguimos; deslizamos, deslizamos, deslizamos... al igual que en el amor, vemos y seguimos.

«Corazón que no ve...». Pero ya ni esta frase hecha sirve, ya que viendo tampoco sentimos.

Somos ajenos a todo lo que no nos toca, y lo triste es que lo que nos toca es tan poco; lo que llega a nuestras raíces y las raspa es tan poco. Las conexiones rápidas crearon capas y capas de plástico sobre nuestra piel fresca, taparon nuestros poros, nos intoxicaron de perfección artificial, de sentimientos individualistas.

Hay que purificarnos. Pero, ¿cómo?