Luna blanca y estrellas de cristal para tu magia

jueves, 14 de diciembre de 2017

Derek Walcott - En Italia, I


La carretera apoya el hombro contra un muro de piedra,
caminos de adoquines, ciudades en sus colinas con plazas
del tamaño de un sello y un mar añorado por la flecha
del horizonte tembloroso, 
con nombres que no marchitan
los siglos y sombras que son la esfera del tiempo. 
La luz
es más antigua que el vino y las nubes son como un mantel
extendido para almorzar bajo las ramas. 
Muy tarde
he llegado a Italia, y mejor que haya sido así,
mejor ahora que en esa juventud que nunca está satisfecha,
cuyas alegrías son traicioneras, 
mejor ahora que mi cabello rima
con esas lejanas crestas,
ahora que las campanas en sus torres
sobre las colinas hacen recuento de mis errores,
porque no estamos nunca donde estamos, sino en otro lugar,
aunque estemos en Italia. 
Esa es la soportable verdad
de la edad madura; 
tú haz recuento de tus bendiciones 
-estos
campos de girasoles, la rota luz de las colinas, 
la neblina
del invisible Adriático
- mientras el día espera aún
su oportunidad, la sombra de una nube que se desliza colina abajo.

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