Luna blanca y estrellas de cristal para tu magia

jueves, 22 de noviembre de 2018

La carga de las palabras

Alguien pronuncia una palabra,
que, a primera vista, juzga como indefensa.

Alguien dedica una palabra,
la regala,
y, en ese instante, su significado muta.

Alguien que no sos vos ni tampoco soy yo
dispara al infinito una palabra que lastima,
pero, si nada la recibe, no deja heridas.

Designificar a la palabra hiriente,
cancelar la carga dividiéndola por ella misma,
reducir el peso con el cual estalla en la consciencia de quien la oye.

Sacar del lugar hiriente a ese conjunto de símbolos
que conforman la palabra,
poner, en cambio, en ese lugar,
a quien carga sobre ella un significado,
una imagen,
un recuerdo,
un sentimiento,
una sensación.

Nada de malo, nada de hiriente
tiene la palabra.

viernes, 16 de noviembre de 2018

*

En mi mano,
en esta palma cerrada,
suave como algodón,
tengo una palabra no dicha,
de esas que raspan,
golpean contra todos lados,
alborotan,
rotan,
de esas que son
puro trote de corazón,
un brote a pleno sol.

La razón, sin contemplar,
puede,
sí,
que mi mano sea muy pequeña.

Sin embargo,
esta palabra es inmensa,
de acá, dando toda la vuelta al mundo, hasta acá.

Ufff.

Si mi palma guarda una palabra inmensa,
guarda tantas otras cosas.

Mis palmas son el universo,
el recorrido neto
que mis pupilas registraron
desde mi nacimiento hasta hoy.

lunes, 12 de noviembre de 2018

*

La lluvia se escurre siempre,
siempre,
detrás de algún vidrio.

Las gotas lo acarician
con su periferia suave.

El vidrio susurra cosas,
me las cuenta suavemente,
y yo respondo
susurrando al vidrio
para que oigan las gotas.

Necesito un poco
de suavidad,
necesito un poco a las gotas
y un poco a vos
para que miremos juntos la lluvia.

Te extraño un tanto a vos,
un tanto que ya es bastante.

Y no soporto el resquemor
de la piel llamándote.

Me traicionan las ganas de verte.
Ya le expliqué a mi cuerpo que
no
estás.

Las gotas se escurren siempre
detrás de algún vidrio,
y yo siento
que son miles de ojos
que miran cómo te vas.

No pido más.
Garúa.

Las calles brillan,
el cielo está cada minuto más gris.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Círculos

Puse nombre a algo que no era mío,
y, siendo así de ingenua, lo alejé aún más.

Las contradicciones de un día gris
que deja atravesar algunos rayos de luz entre sus nubes
me hacen mal.

Exprimiendo restos de un amor muerto,
seco,

caminando sobre los recuerdos,
cegada,

solo logro que el círculo vicioso siga su curso.
Nada queda para mí.

Y vos,
cada vez más lejos.


jueves, 25 de octubre de 2018

SOLO BUKOWSKI: ¿A QUIÉN LE HACE FALTA? de Charles Bukowski

SOLO BUKOWSKI: ¿A QUIÉN LE HACE FALTA? de Charles Bukowski: ¿Ves este poema? lo he escrito sin beber. no me hace falta beber para escribir. puedo escribir sin beber. eso dice mi mujer. yo digo que es ...

EL GENIO EN LA MULTITUD de CHARLES BUKOWSKI


Hay suficiente traición y odio,
violencia.
Necedad en el ser humano
corriente
como para abastecer cualquier ejercito o cualquier
jornada.
Y los mejores asesinos son aquellos
que predican en su contra.
Y los que mejor odian son aquellos
que predican amor.
Y los que mejor luchan en la guerra
son -AL FINAL- aquellos que
predican
PAZ.
Aquellos que hablan de Dios.
Necesitan a Dios
Aquellos que predican paz
No tienen paz.
Aquellos que predican amor
No tienen amor.
Cuidado con los predicadores
cuidado con los que saben.
Cuidado con
Aquellos que
Están siempre
Leyendo
Libros.
Cuidado con aquellos que detestan
la pobreza o están orgullosos de ella.
Cuidado con aquellos de alabanza rápida
pues necesitan que se les alabe a cambio.
Cuidado con aquellos que censuran con rapidez:
tienen miedo de lo que
no conocen.
Cuidado con aquellos que buscan constantes
multitudes; no son nada
solos.
Cuidado con
El hombre corriente
Con la mujer corriente
Cuidado con su amor.
Su amor es corriente, busca
lo corriente.
Pero es un genio al odiar
es lo suficientemente genial
al odiar como para matarte, como para matar
a cualquiera.
Al no querer la soledad
al no entender la soledad
intentarán destruir
cualquier cosa
que difiera
de lo suyo.
Al no ser capaces
de crear arte
no entenderán
el arte.
Considerarán su fracaso
como creadores
sólo como un fracaso
del mundo.
Al no ser capaces de amar plenamente
creerán que tu amor es
incompleto
y entonces te
odiarán.
Y su odio será perfecto
como un diamante resplandeciente
como una navaja
como una montaña
como un tigre
como cicuta
Su mejor
ARTE.

Charles Bukowski.

sábado, 15 de septiembre de 2018

VIRTUALIDAD

En la era cibernética
me dejaste,
y ahora guardo los videos que te pasaría por Instagram
y trato de buscar tu nombre,
pero,
como me bloqueaste,
de tu vida me bloqueaste,
no lo veo.

De-
sa-
pa-
re-
ci-
do
estás.

¿Será realidad la vida esta
fuera de la red,
en la que puedo, tal vez, cruzarte en una calle,
en un bar,
o tu imagen estaría pixelada,
como en ese capítulo de Black Mirror?

Uff, no lo sé,
ya no lo sé.

Comienzan a borrarse tus rasgos de mi memoria de 16 GB,
comienza a desintegrarse el rollo de la analógica
en la que alguna vez compartimos el espacio
plástico de una foto.

¡EU!
Me bloqueaste
y es mejor, tal vez.
Puedo pensar ahora:
no te veo

y te quiero.

Y si estás bien,
bloqueame de tu vida también,
de la real,
de esa vida paralela
de la cual nos olvidamos a veces
y es tan pura.

Esquivame
y no me mires,
que me muero de amor.

EU,
sí,
me derrito
y quedo como una mancha en la calle.

Hay un punto ciego, como el de las cámaras,
en algunos trabajos,
donde podés pararte a rascarte la oreja
o tomarte un mate.

Hay un punto ciego,
así como ese,
donde se cruzan la vida real
y la vida cibernética.

Ahí, en ese lugar,
tu imagen se anula.

Es como una suma de vectores:
empujan de un lado,
empujan del otro,
y chau,
me fui.

Pausa

Deteniendo el tiempo,
en medio del movimiento,
logro ver que todo
avanza hacia la nada.

Apresuradas acciones
que generan reacciones
vagas,
efímeras.

Todo se mueve en la inercia misma de una vida que avanza
hacia la mínima energía
y el máximo desorden.

La vida,
el orden,
tienden a desordenarse y disminuir su energía.

La atracción se disipa
y deja nubes cargadas
de tensión entre los polos.

Desde la estaticidad de mi yo en un banco de madera,
y los ojos abiertos,
bien atentos,
veo esto:

cómo lograr que la rutina no consuma,
que la falta de dinero no dé hambre,
que el tiempo no se escurra
y, si se escurre,
que sea entre manos sin arrugas,
porque, si no, ya será tarde.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

miércoles, 4 de julio de 2018

Ondas sonoras

Hay alguien dentro de la botella 
ya se tiñe del color verde de un vidrio 
retornable 

Mientras tanto 
en esta dimensión la música 
suena 
rebota 
camina 
escarba 
corazón 
esa persona no sabe donde ira mañana 
espera las estrellas 

Dentro de la botella
 no caben mas personas 
tal vez 
quizás 
solo quizás 
seamos espectadores superficiales 

polvo de estrellas 

andando
             navegando 
el verde 
de demasiadas botellas 
de noches enteras 
hablándonos  al oído 
                                 suavecito 
mil estrellas brillando 

polvo de estrellas 
allá vamos 

todo el tiempo          
                       girando 
yendo 
viniendo 
volviendo 
volando 
navegando 

giramos la botella 
                   boca a bajo queda 
navegando 
en el mar 
con sus personas 
ya no caben mas 
me esmero 
             espero 

se desprende polvo de estrellas 

la luna se aleja 
en el mar del mundo 
inmenso

lleno de amor 

lunes, 18 de junio de 2018

El frío llega a todas partes

El fuego emerge de las cenizas
de una yo bastante apestada,
apretada.

Hay horas que no pasan,
minutos que me aprietan,
personas que lastimo.
Yo me lastimo.

Me hiero,
me corto,
me río,
me hiero,
floto
y nazco,
cuando en realidad busco morir.

Mis letras estaban estancadas,
siguen estando,
llenas de verdín.

Me hacen caer
en cada cordón
de vereda gris.

Juro que no quiero
herirte.
Yo tampoco
quiero herirme.

Pero fluye como agua,
como el agua que pasa
por todos esos ríos que yo no estoy viendo
y que ya no veré,
porque ya pasaron
para no volver.

No hay rewind,
es así:
pasa y no vuelve,
como lo vas a hacer vos.
Pero yo logré verte.

No sos como el cauce del río,
vos vas a seguir ahí,
igual,
así de lindo.

Tampoco hay rewind en esto,
y por eso lloro,
y por eso mis letras se estancan.

Mis dientes muerden el labio inferior,
mis ojos se cierran en la inmensidad del olor a café.

Café como tus ojos,
que son un poco más claros,
pero recuerdan la misma inmensidad.

Sin embargo,
ahora,
no te veo,
ni me ves.

No querés,
y te entiendo.

Mejor guardo las palabras en una caja,
mejor guardo los abrazos en una caja,
mejor guardo los besos, bien lejos,
en otra caja con llave.

Mejor me guardo,
te resguardo
de mí.

No te doy los besos,
no te doy los abrazos.

Las palabras son chiquititas
y, casi siempre,
se me escapan.

Se filtran por las lágrimas,
por el agüita de la nariz,
por mis ojos grandes que son como espejos.

Las palabras son tristes a veces,
y se me escapan,
o las suelto por ahí,
porque sí.

Quiero dejarlas,
pero también guardarlas.

Y te quiero,
y no me gusta quererte,
porque me da miedo.

Y qué cosa, che, el amor:
tantos libros,
tantas películas,
tantas canciones,
perfumes,
remeras,
colores.

Sin embargo, nadie aprende.
Muchos lloran.

martes, 29 de mayo de 2018

#######

No entiendo
qué es lo que el futuro,
el presente,
el pasado
le reclaman al tiempo.

Trato de comprender
lo fugaz de cada encuentro
y la velocidad con que
las agujas recorren la circunferencia del reloj,
inerte,
colgado en la pared,
insulso.

Esto marca,
segundo a segundo,
lo que se nos fue de vida
y trata de acercarnos
al momento que no llega,
pero que se avecina.

Estoy a pocos pasos
de tocar
el tiempo.

La yema de mis dedos
comienza a consumirse,
mi cara se despega
del hueso,
mi carne
se degrada,
mis pies se despegan del suelo
y mi cabeza,
que no para.

Solo queda la materia cerebral
que
sigue
y sigue
y sigue
y sigue
y sigue
y sigue,
girando en torno
a un solo suceso.

El cerebro
es lo último
en prenderse fuego
,
lo último
que se consume.

Mis manos agarran por la frente a mi cabeza,
la empujan hacia arriba
y se despegan en sentido al cielo.

El hilo que sostiene al cuerpo,
a esta bolsa de huesos,
está por cortarse,
por desprenderse del centro.

Morir.

Y el tiempo, agarrando mis pies,
tirando,
tirando,
tirando,
mientras me pide que frene,
como sin quererlo.

Mientras me pide que frene,
me pongo ansiosa.

Quiero ver
a dónde me arrastra,
cuál es el final
del camino.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Sobrevuelan pájaros de plata

En el Estero profundo, un niño llega a su hogar fascinado por haber visto pájaros de plata sobrevolando la llanura: pequeñitos y brillantes, volando a la velocidad de la luz, rozando bien cerquita a la gente del lugar.

Los pájaros de metal rasgaban algunos hombros con las puntas filosas y finas de sus alas, perfectamente simétricas y brillantes. Emergía de los cuerpos humanos un líquido que bordeaba lo rojo, jarabe de frutilla. El niño no comprendía.

El niño llegó agitado, tal vez un poco maravillado, a su hogar y contó a su madre lo ocurrido.

La madre derramó la historia del niño sobre el papel y la envió al diario del pueblo.

Otro niño, el mismo día, en la otra punta del Estero, llegó con un miedo que le calaba los huesos a su hogar. Contó a su madre que hombres de la ley dispararon contra todo aquel que cruzaba los pastizales.

Lo que una vez le nombró su padre dentro de las cosas que se dicen “malas”, él lo vio, y lo vivió en carne propia ante sus pequeños ojos miel. Pequeñas balas, eso eran, él lo sabía: balas de plomo. No eran flores, solo espinas.

Ese día, ninguno de los niños cenó.
Sus ojos no pudieron cerrarse en toda la noche.

En el diario del lugar se dijo que una oleada de pájaros plateados voló aquel día sobre los pastizales del profundo Estero.

El pueblito, asombrado, puso jaulitas por todos lados. No podían creer tal suceso en la calma diaria de un pueblo silencioso.

Pero las jaulitas nunca cazaron nada.

Y otra vez, bajo el sol quemante, un niño desaparecía en manos de aquellos gigantes.

lunes, 14 de mayo de 2018

Abril

Tomé por el hombro
a palabras que quedaron dispersas
en el viento,
palabras que huyeron del frío,
escapándole al desapego
de las parejas
y hundiéndose fervorosas
en las bocas de los amantes.

Tomo esas palabras,
las desarmo,
las beso.

Por cada grieta de sus sílabas
corre el magma caliente
de mi saliva que las nombra.

Paso las yemas de mis dedos por sus acentos,
las amo una y otra vez,
sin pausa.

Palabras divulgadas,
con miles de significados diferentes,
junto con el humo del cigarro se escapan
por una ventana a medio abrir
que ya comenzaba a empañarse
por el humo desnudo que desprenden las sábanas.

Palabras fusiladas,
cansadas,
heridas.

Las tomo,
y así me hago carne de todo lo frío de este abril,
de esta lluvia incesante
que ahoga,
que humedece,
que endurece.

En abril
decidí
besar
las palabras.

Tarea agobiante:
son miles las palabras
que necesitan lo tibio de los labios abriéndose.

Miles son las palabras que vagan sin sentido y llorando,
nadie las nombra.

Se funde a la perfección
el frío
y
lo tibio de la voz abriéndose camino
en el silencio del árbol,
sin nadie que escuche su copa rozando otra copa.

miércoles, 9 de mayo de 2018

"Y es todo,todo tan fugaz"


Hoy me acordé de vos
mientras el viento y las gotas
enfriaban mi cara,
mientras la gente corría escapando de ello,
mientras el cemento evaporaba su calor,
mientras las ruedas de los autos
le ganaban a la quietud del mundo
que, a pesar de estar girando,
está quieto,
quietísimo.

Hoy te recordaba
y olía madera,
como una estela
en el recorrido al trabajo.

Hoy
te
recordaba,
me acordaba
de vos.

Todo lo palpable y todo lo sentido,
lo que flotaba alrededor tuyo
cada vez que sonreías.

Y la lluvia me acompaña
en esta tarea del recuerdo,
me cala huecos en el tiempo que hoy tengo
para que pueda pensarte
sin interrupciones,
darme a esa tarea,
por completo.

Me dejo acá pensando
mientras mi cuerpo sale a comer
o caminar,
a seguir la inercia,
a pesar de que no estás.

La estela del perfume a madera
viene acompañada
de un violín,
un bandoneón,
una guitarra,
y tu voz
cantándome un tanguito,
susurrando un tanguito,
mientras los fideos llegan a su punto
y la vieja te ceba unos matecitos.

Mientras todo se apura un poco,
vos marcás el ritmo diferente.

Hoy te recuerdo,
pongo las manos rodeando mi pera
y te pienso.

Sonrío
y escucho a Goyeneche.

martes, 24 de abril de 2018

Densidad

El yunque, amarrado a mi alma.

Los ojos,
ante caminos que se bifurcan,
se cierran y abren ansiosos,
nerviosos.

Me vuelvo fiera hambrienta,
queriendo devorar el mundo
que se abre delante de mí,
de par en par,
dispuesto a mojarme
con el agua francesa,
alemana,
italiana,
rusa.

Queriendo leer,
oír
poesía en todos los idiomas,
aquellos que se dicen con palabras
y también los silenciosos,
los que ocurren de noche, en un bar,
en una calle oscura,
los que ocurren sin monedas en los bolsillos,
con frío en la piel,
piel de gallina.

Miradas perdidas,
pies cansados.

Y el yunque,
que pesa,
atado al piso de la oficina,
tira,
tira,
tira
hacia abajo.

No hacia China,
no, ojalá fuera hacia chica.

Este yunque tira
hacia el centro caliente y aniquilador de la Tierra,
al magma cuyo fin
es ser
solo roca inerte.

Y un mundo que se abre
ante mis ojos rojos por la luz de la computadora,
pero que, a pesar de todo,
aún
huelen la tierra mojada.

Cuerpo que se estremece
ante el viento que lo roza,
y susurros en los oídos
que lo impulsan a saltar a lo indebido
cuando lo cree correcto.

(¿Qué es lo correcto?)

Todavía,
me enorgullece decirlo,
estos ojos quemados ven.

Y
mi hambre crece.

Los pies toman fuerza,
se ramifican los nervios,
las células se duplican en un festín evolutivo,
trascendiendo hacia...

Trascendiendo,
hacia delante, hacia atrás,
extendiendo los miembros
hacia los puntos cardinales,
inhalando lo puro,
dando de comer al corazón,
fundiendo el yunque.

miércoles, 11 de abril de 2018

Deshacerme

Solo espero que la tormenta sea fuerte
y justifique mi huida.

La casa está triste.
Los tonos van
del gris claro al gris oscuro,
no hay gama
de colores.

Y afuera,
el cielo va del azul oscuro al negro,
sin pausa.

Los animales se desesperan,
mugen,
aúllan,
pían,
y, a la vuelta de la esquina,
se encuentran dos separaciones
y
se distancian aún más de lo que estaban.

Anteriormente,
se sintió a flor de piel la calma,
se presenció
la paz en el rostro del anciano
a punto de morir.

Mi cabeza da vueltas dentro de sí misma,
porque, claro,
solo allí es libre de girar sobre su propio eje.

Y
la
casa
llora.

Las puertas se cierran temprano,
el viento queda golpeando fuera,
rasguña la puerta,
y las ramas
del árbol seco
se mueven en un baile tétrico de otoño.

Quedan vestigios de sol detrás de alguna nube,
restos rebeldes de luz,
obstinadas ondas.

Creo verme en el espejo,
sucio.
No soy yo,
solo un reflejo
con tinte mugriento,
filtro que anula mi esencia.

La humedad salpica,
se pega a mi piel como un disfraz
del cual
no puedo deshacerme.

Camino a paso moribundo,
miro
y todo a mi alrededor
lleva el mismo disfraz,
por lo cual
me siento un poco menos miserable.

Hay días
en que la casa es cueva
y no puedo visualizar
completamente
qué es real y qué es sombra de la realidad.

Sé que hay un sol fuera,
pero puedo negarlo con total frialdad.

En este momento
no hay nada
ni nadie
que pueda herirme aún más.

No hay rumbo.

Fuera,
todo está en pausa,
no hay movimiento en nada de lo que me rodea,
y esto es cierto:
la calma anticipa la tormenta.

martes, 10 de abril de 2018

Sollozo nocturno

La luz de la luna anuncia
la penosa causa
que encierra la noche.

A oscuras,
el silencio devora las horas,
afilando cada punta de lo ovalado,
raspando a medida que se arrastra.

La penosa
causa
que conlleva el caer la noche
puede relacionarse,
casi directamente,
con lo salado de las lágrimas que caen por las mejillas
de aquellos
que
son
melancolía pura.

Lo sombrío de la calle,
lo tétrico de un piso a medio hacer,
las ventanas cerradas,
la espera eterna,
el silencio que grita
y unas manos que tiran.

La luz se vuelve pesada a través
del espacio que queda entre la cortina
y el marco de la ventana.

No hay remedio que cure
la agonía de la noche acercándose cuando se está despabilado,
cuando ya no hay sueño.

Y se supone
que no hay que soñar
cuando la vida ya parece sumida
en la neblina que aparece cuando, en una película,
el personaje principal duerme.

Existe un pacto
entre las estrellas, la luna y la noche.
Coexisten en él
todos los estados de la materia,
todos los sentimientos rondando la esfera.

Mi cabeza
se hunde
y sumerge los sentidos
en el caos pleno,
en el tsunami que rompe en las costas
de una ciudad vacía de antemano.

No existiría paz sin saber que existe el caos.

La armonía se desliza suavemente
por un terreno destrozado por la tormenta.

Ahora es todo silencio.

Los pájaros cantan
y las nubes desaparecen.

El campo está despejado.
Yo también.

Sin embargo,
mi pelo está algo enredado
y mi ropa mojada.

Acaricio mi piel rasposa,
mis manos
sucias,
y siento por todo mi cuerpo
las plantas de mis pies deshacerse
en esta paz,
en la armonía de este campo con pájaros,
con flores.

El verde emerge de lo profundo del mar,
destellos diminutos.

Todo fluye,
Un impulso frenético
Antes moderno
Forma espirales en el cielo,
Te transporta 
Y devuelve como si nada.

Después del frenesí,
La soledad,
Luego de la tormenta,
nada,
Solo
Algún pájaro
Canta
En la el abismo del silencio.
Y todo surge,
Nuevamente,
A partir de un movimiento.
La piel se eriza,
Las plantas de los pies
Se electrifican.
Tiene/
          Debe
Existir,
El impulso padre,
Para que surja/
                       Resurja todo lo demás,
Se desencadene la serie de sucesos,
Explote extasiado el tiempo

viernes, 6 de abril de 2018

No puede frenarse la lluvia
Cuando ya emprendió su caída
Cuando está rozando el suelo

La serie de sucesos se desencadena
Con total fluidez
Delante de los ojos carnívoros
Delante del hambre
Del frío
Del amor bajo un paraguas negro
Prendido fuego

Nadie puede calmar
La tormenta.

Camino al trabajo,
Bajo un techo cálido,
En la calle sin abrigo,
En un viaje sin destino.

Rueda
Y los minutos caen amarrados a las gotas
Pilotos del agua
Estallan en el suelo
El cemento baña su estructura.

"Te amo" dice ella al chico en la escena del paraguas y la lluvia

Y
Nadie puede frenar el film.



jueves, 5 de abril de 2018

Late

Tengo un corazón en mis manos.

Lo observo distante.
Paso las yemas de mis dedos
por su superficie,
fría como hielo,
suave como
suave, solo eso.

Lo giro.

Hay venas huecas donde
mi dedo puede entrar
y
buscar
rastros de la sangre que lo hizo palpitar.

(Cuatro cámaras:
dos procesan
mientras dos se vacían,
las otras dos se llenan.

Por las arterias
corre la vida
que el cerebro ordena.)

Vuelvo a girarlo
mientras mis ojos,
atónitos,
brillan
como
su
superficie
suave.

El corazón que tengo en mis manos
es grande como…
como un mango,
como una manzana roja de supermercado.

Este corazón,
ahora frío,
latió, quizás, muy fuerte,
hasta casi reventar por la diferencia de presión.

Este corazón le dio vida a un cuerpo
que amó,
odió,
corrió,
respetó,
estudió,
viajó,
ganó,
perdió,
comprendió,
murió.

Y ahora, objeto de estudio
para gente que transita el mismo proceso,
yace sobre una mesa de azulejos blancos.

Mil manos lo tocan por día,
mil dedos interrumpen lo que fue, entonces,
un cauce de sangre para la vida.

Conservado perfectamente
por los días de los días,
hasta que otro corazón se muera
y sea donado a la ciencia.

Mis manos lo giran nuevamente
y lo dejan,
solo y frío,
para observarlo
desde la perspectiva del vivo humano.

miércoles, 28 de marzo de 2018

Pachamama

Si algún día
deja
de entre las sierras fluir el agua,
espero no estar ahí para sentir la aridez.

Si el sol
toca el espejo diluido,
solo espero
que lo acaricie y siga
rumbo a su áspero destino.

En la llanura inmensa,
como en las altas cumbres,
la alfombra verde
cubre todo rastro
de resquemor.

Solo espero
que el agua corra libre,
que fluya,
siendo solo un cauce en constante evolución.

Si al caminar las sierras
sentís en tus pies calor,
es la Pacha que late,
es su sangre que corre.

Si arrancás de su tierra un gajo,
dale de beber vino de tu rancho,
acariciá sus tallos.

El ápice de cada planta emergerá sin fin,
crecerán con goce los niños,
sus niños.

Entre la vegetación
correrán,
saltarán,
comerán sus frutos
que ayer sembraste,
nutridos por el vino que la Pachamama bebió.

Recordará sus nombres
la tierra hambrienta,
sanará sus heridas,
limará sus espinas
para que la acaricies.

Solo espero
que el río no frene su huida,
que no haya animal que coma
sin devolverle semillas.

El espejo diluido
entre las sierras
refleja

en cuerpo/alma
al animal humano.

¿Todos quieren reflejarse?

martes, 27 de marzo de 2018

India

El tiempo transcurre
volviéndose denso
viscoso,
mi piel comienza a despegarse del hueso.


La precariedad del momento,
el presente que se hace añicos contra el futuro,
y un pasado que observa
como malgastamos cada segundo.

La ansiedad carcome cada neurona en contacto,
cada chispa que fusiona con el Oxigeno
¡BUM!
Todo se vuelve luz,
de la nada, nació el fuego,
  y unió las palabras

De la "a", "i" , "o" , "u" emergió un sonido
y nos quedamos atónitos al oír la melodía de la lengua
bañando nuestros cuerpos sordos ,
en una única danza  carnal
las tribus se unieron.

fuimos perros hambrientos de cultura
fuimos  hienas con hambre de hombre
fuimos indio nativo llorando sangre


nuestro camino fue obstruido por enfermedades
y nuestros ojos engañados por cristales
                                                             (de los mas hermosos)
la piel fue carnada de la pasión desatada
por la sangre ardiente que recorría las venas ,

nuestro destino fue absorbido,
ida y vuelta de salivas blancas y oscuras,
sangre sucia
esclavo ferviente.




jueves, 22 de marzo de 2018

---

Cada cual sabe con que humo romperse el pulmón
cada quien decide que calle no tomar
sin embargo hay cosas
que no sabemos ni vamos a saber nunca
no elegís que con que lluvia mojarte
ni que rayo de sol te iluminara  la frente

Cada cual, sabe, lo que sabe de si
pero, claro, no del otro

Tomamos por la cintura a una vida
que vive
dándonos la espalda
En una ciudad en que la fe
resplandece
mi alma se opaca.

En una ciudad con el apellido tatuado en la frente y la mano siempre en alto
tensa la palma, tenso los dedos, se eleva al frente

mi alma se vuelve opaca

y solo se
que lo que puedo elegir es
con que piedra romperme los dientes
con que pozo dejar en llanta la moto

no me gusta la calle adoquinada
para mover sobre ella mis pies ,
me gusta mirar la calle de adoquines
en fotos en blanco y negro
o en esa esquina
donde el café se cruza con la fe,
pagando impuestos.

Puedo decidir
puedo incluso
comprender algunas cosas
a medida que mi piel diluida
se evapora.

Nadie sabe que rayo partirá sus huesos

Podemos peinarnos
ponernos bonitos para el día que se asoma
lucir nuestra ropa un viernes por la noche
cuando la libertad nos toca el timbre

Podemos mirarnos
                         tocarnos
                                   rozarnos
                                           acariciarnos
                                                         besarnos
                                                               
odiarnos.

Elegimos la taza que nos gusta
para servir el te con miel que sanara la gripe
Tomamos la galleta sana
del paquete lindo
y disfrutamos por fin
sorbo
a
sorbo
la calidez de un buen te

Impuestos de fe
café traído de la India

Puedo elegir con que humo
destrozar mis pulmones blancos
pero no donde inspirarlo .

Puedo decidir con quien transformar mi sangre
en mala sangre.
También dilatar mis pupilas una noche
donde el corazón bombee fuerte.

Saber
entonces
solo lo que sea
que somos.

¿que sabes?




 


domingo, 18 de marzo de 2018

Mientras las hojas danzan frente a mis ojos
crean curvas infinitas,
mientras los fideos terminan su cocción
y mis pies se frotan contra el colchón
pienso que hay un futuro inmediato
que se abre frente ami
para que lo observe
con mis ojos grandes
atentos, sedientos

el mundo esta de par en par dispuesto a uno,
esperando que demos el paso que lo acerque a nuestro hoy,
que hundamos nuestra  cabeza y nademos  sin fronteras
sin margenes
el mundo espera
y nuestra cabeza es quien frena

afuera, lejos ,
las flores crecen de la misma forma
en que nuestro cuerpo se avejenta
los pájaros vuelan
y nosotros observamos añorando dicha altura

mi cuerpo y alma se desdoblan

el mundo espera.

mientras nuestro pelo se blanquea
y la piel se surca,
nuestra vista se nubla
y el corazón se intoxica

nos hacemos ocupas de una parcela,
de un cubo de 2x2
en una esfera de tierra infinita

nos conformamos
y la inercia del dia a dia consume nuestros ideales
nos vuelve miserables de sueños

a veces llegamos a pensar
que esto es la felidad
pero ahi es cuando mas
tenemos que quebrar
hundirnos
para tomar impulso
y saltar


el reloj avanza,
no da tregua

 me hundo y nado
hasta emerger
y ver la costa
de algun lugar desconocido
para bañarme de todo nuevamente,
para volverme miserable
y quebrar,
asi mil veces
durante esta vida
 que solo es una

nadar
nadar
nadar
emerger
mirar
conocer
ser feliz
             (solo instantes)
y quebrar
hundirme
impulsarme
vivir.

ese loco miedo
quemarlo
hacerlo fogón en una noche de luna blanca

y mirar y saber que todo va bien
romper la estructura
           desestructurar la vida
que ya bastante tiene con ser ella misma
bastante rema
bastante quema
bastante hoguera
en la que muere la magia
                                       por ser impulsora

acaricio los pies de la tierra
amanso sus raíces
tomo de los pelos al roble mas fiero

el mundo espera
que quiebre
que rompa
desestructure mis estructuras
sueñe la magia


nadar
nadar
nadar
hundirme
tomar impulso
quebrar
pisar las costas de lo desconocido
y una vez descubierto todo
partir,
quebrar.






lunes, 12 de marzo de 2018

Todo fluye,
Un impulso frenético
Antes moderno
Forma espirales en el cielo,
Te transporta 
Y devuelve como si nada.

Después del frenesí,
La soledad,
Luego de la tormenta,
nada,
Solo
Algún pájaro
Canta
En la el abismo del silencio.
Y todo surge,
Nuevamente,
A partir de un movimiento.
La piel se eriza,
Las plantas de los pies
Se electrifican.
Tiene/
          Debe
Existir,
El impulso padre,
Para que surja/
                       Resurja todo lo demás,
Se desencadene la serie de sucesos,
Explote extasiado el tiempo

Marzo

Una serie de sucesos grises
esta dominando marzo
contemplan desde el margen
las personas

y no dejan caer sus lagrimas
y controlan
como dioses
su llanto

marzo y flores secas
pies descalzos sobre piedras

crema cortada
sin azúcar

personas contemplando

las puntas de mis dedos tiemplan
las extremidades que se contraen
la cabeza se expande
y los limites
de la tristeza
se vuelven infinitos

mi ansiedad comienza a carcomer el tiempo
y no encuentro mas razones
para ser positiva

es que solo miro desde el margen de mi vida
como otras vidas
se van
se consumen

y en mis sueños
vivo la realidad
de lo que despierta
perdí

Como
dioses,
controlamos el llanto,
y por dentro
nos consumimos
cada vez
un poco mas

me estremezco
mi cara y sus gestos
son lerdos
toscos
y mi corazón late  
de forma anormal

Quiero que marzo se consuma.

Descubrimiento de Febrero

Te oigo al soplar el viento, Sos el susurro que queda La serie de sucesos Que conlleva el encontrarte Pensarte Y al moverse las hojas Viendo desde abajo su danzar El sol Naciendo de la sombra Quiero verte mas Quiero llevarte Traerte Y volverte a llevar Arrimarte a la costa Donde descanza mi ansiedad Zarpar Y sentir el agua llevando Todo mal Quiero abrazarte Llevarte Traerte Traernos Y es que al escuchar el sonido Del viento Susurrarme al oido Solo persivo la frecuencia de tu voz Pensarte Es dulce mis manos forman La figura perfecta Adecuada Para acariciarte Sos la practica de mi teoria La trampa que rompe mis leyes Ya no tengo Nada Se va la amargura Dije antes Pensarte es dulce Y tus ojos son caramelo y cielo Y las estrellas se asoman Solo queriendo observar (Te) Y la luna sale Deseosa De mas Y mas Y mas Inmensidad

domingo, 25 de febrero de 2018

*******











"ojo el ramo nena
las flores se caen(...)"

El aire calido 
de la noche seca
trajo hacia mi 
palabras bañadas, 


la sal 
de esta noche 
llega a mi,
siento al rededor de mi cabeza 
como gira la tierra
pero no soy parte, 

sigo 
en inercia
esperando que llegue el día 
en que se revelen ante mi 
los secretos escondidos 

se caen los pétalos
de la rosa seca

se deshace 

                  mientras 
mi accionar integra 

vuelo y vuelvo 
a sentir de la misma manera
el Deja Vu amargo


no quiero 
sin embargo 

aquí estoy desintegrandome ante vos 
dejando mis pétalos en el suelo 
clavándome las espinas 


las lagrimas recorren la mejilla 
y al llegar al labio 

¿sientes el gusto? salado
como el aire esta noche 

como mi alma 
que siente el frió del verano rozando el alma 



¿y es que puede alguien
ser la noche amarga,
puede alguien volverse sombra 
en la obscuridad,
en lo profundo de un mar sin olas que rompan ,
(puede)
aunque haya sido dulce 
aunque haya abrazado el alma  ?



la noche es.
                   sin ser 
solo queda el ápice 
de un tallo desojado.











miércoles, 7 de febrero de 2018

Hamlet Lima Quintana / Teoría de los buenos deseos

Que no te falte tiempo
para comer con los amigos,
partir el pan,
reconocerse en las miradas.
Deseo, que la noche
se te transforme en música,
y la mesa en un largo
sonido de campanas.
Que nada te desvíe,
que nada te disturbe,
que siempre tengas algo
de hoy para mañana.
Y que lo sepas dar
para regar las plantas,
para cortar la leña,
para encender el fuego,
para ganar la lucha,
para que tengas paz.
Que es la grave tarea
que me he impuesto esta noche,
hermano mío.

Mathew Dickman (trad. Sandra Toro)

La flaquita que va codo a codo
con la hermana menor
tiene una remera que dice
HABLAME EN NERD
y yo quiero,
quiero poner mi bolsa de las compras en el piso
atrás de la boca de incendio
y susurrarle al oído algo sobre la división.
Quiero pararme atrás de ella y deslizarle
un solo dedo por la columna
mientras me cuenta de sus correlativas.
Tal vez se queje un poquito
cuando le diga que x es igual a menos b
más menos la raíz cuadrada
de b al cuadrado menos 4(a)(c), todo
elevado a la segunda. Pero tengo esperanzas.
Le puedo mostrar mis historietas
y mi Playstation. O podemos sacar
las cartas viejas de D&D;
y sentarnos en el sótano a la luz de una vela.
Sé suficiente sobre el Dr.Who,
la Enterprise y la Flota Estelar
como para sacarle la remera y desabrocharle el jean.
Podemos desarrollar la Teoría de las cuerdas
por todo su dormitorio.
Podemos doblegar juntos el espacio-tiempo.
Pero a lo mejor no es eso lo que pide.
El mundo viene hablando sucio
desde que ella tiene orejas para oír.
A todos nos habla mierda
y no hay nada en la bomba de hidrógeno
que me haga querer usar un anillo para el pene
o hacerlo en la cocina mientras hierve una olla con agua.
A lo mejor, con los hombros caídos como tiene
y el pelo largo tapándole
la mitad de la cara,
ella solamente pide que la consideren
algo más que una noche salvaje, un rizo
de vello púbico, o la estructura rosada
y compleja de los pezones.
A lo mejor quiere que la midan más allá
de la cucharadita de sombra del ano
y el molusco suave de la lengua,
más allá de la ecuación de los miembros, y que la vean
como un absoluto.
Y a lo mejor no será un salto gigantesco
en la ciencia de la compasión, pero es algo.
Así que cuando paso al lado de ella
hago exactamente lo que me pide,
levanto la mano derecha y hago una V
como los Vulcanos cuando le desean suerte a alguien,
esperando que consiga lo que quiere, aunque
tenga que ser en una galaxia muy lejana.

Susana Cabuchi PASOS


He bebido las aguas
del Shu – Am
como si no estuvieran
contaminadas.
A orillas
del río silencioso
crecen flores amargas
sobre las que he descansado,
leyendo.
Y no he pecado
sino
lo necesario.

Hugo Padeletti (1928-2018) Pocas cosas


y sentido común
y la jarra de loza, grácil,
con el ramo
resplandeciente.
La difícil extracción del sentido
es simple:
el acto claro
en el momento claro
y pocas cosas -
verde
sobre blanco.

MARÍA ELENA WALSH - EN UNA CAJITA DE FÓSFOROS


En una cajita de fósforos
se pueden guardar muchas cosas.
Un rayo de sol, por ejemplo
(pero hay que encerrarlo muy rápido,
si no, se lo come la sombra)
Un poco de copo de nieve,
quizá una moneda de luna,
botones del traje del viento,
y mucho, muchísimo más.
Les voy a contar un secreto.
En una cajita de fósforos
yo tengo guardada un lagrima,
y nadie, por suerte la ve.
Es claro que ya no me sirve
Es cierto que esta muy gastada.
Lo se, pero que voy a hacer
tirarla me da mucha lastima
Tal vez las personas mayores
no entiendan jamas de tesoros
Basura, dirán, cachivaches
no se porque juntan todo esto
No importa, que ustedes y yo
igual seguiremos guardando
palitos, pelusas, botones,
tachuelas, virutas de lápiz,
carozos, tapitas, papeles,
piolín, carreteles, trapitos,
hilachas, cascotes y bichos.
En una cajita de fósforos
se pueden guardar muchas cosas.
Las cosas no tienen mamá.

apunte de filosofía encuadernada

" El espíritu humano se inclina naturalmente a suponer en las cosas un orden y una semejanza mayores de los que en ellas se encuentran; y en tanto que la naturaleza está llena de excepciones y de diferencias, el espíritu ve por doquier armonía, acuerdo y similitud.
De allí , esa ficción acerca de que todos los cuerpos celestes describen , en su movimiento ,círculos perfectos "

Alfonsina Storni / Cuadrados y ángulos


Casas enfiladas, casas enfiladas, 
casas enfiladas,
cuadrados, cuadrados, cuadrados,
casas enfiladas.
Las gentes ya tienen el alma cuadrada,
ideas en fila
y ángulo en la espalda;
yo misma he vertido
ayer una lágrima,
Dios mío, cuadrada.

(la luna suele susurrarme)

Corazón amargo
Estas cerca de mi
Pero no tanto
Apacigua mis ansias  la dulzura de tus manos
Junto con el emerger de la luna
El sol sale aveces oculto detrás
de algunas nubes,
Su luz
cien por cien brillante
                                  (Es opacada)
Mi piel comienza lentamente
A estremecerse,
Quizás,
Por la brisa que roza.
Quizás,
Por lo que brota en la noche consumiendo el día.
Tomo en mis manos
Un libro de Charles y me sumerjo
Inevitablemente
En alcohol y penas amorosas
Día por día
Cambio de hoja
Y de vista.
El sol me habla
La luna me susurra,
Tengo mil hojas que pasar todavía.

El sol me habla
                       La luna me susurra 
                       (suave en mi oído izquierdo)


Aun 
                                 (no he comido nada, 
                                 no tengo hambre desde que el frió llego) 

El sol me habla
La luna me susurra
                                (Aun no he besado)
El sol
La luna
                                (Aún no he bebido)
La luna.


Tu verso se vuelve
Me envuelve
Dejando atrás las huellas
El mar canta
Sus melodías sobre llevan
Percusión de caracolas
Se va Alfonsina,
Alejandra y Charles contemplan
la bruma
                la noche a veces se torna sombría sin vos.
El cuerpo espera el momento del
Impacto,
Me emociono al sentir
En las yemas de los dedos del pie
Y en toda la planta
La arena húmeda
Ahora sumergida,
La brisa se siente
Cómo una parte del cuerpo sin asimilar
                                                                ( extra corporal.)
Te pido
Le pido
Continúe así un tiempo más.
Bajo el sol caliente todos los cuerpos
Son fuego.

(Somos
Fuego)

Y los ojos abiertos,
Y las manos,
Y las piernas extendidas ,
Las costillas inspirando/expirando .
El sol me habla
La luna me susurra
                                   (Aun)
No
He
Bebido.

Jotaele Andrade


aquí sol y lluvia
se dan
y no preguntan sobre qué cabezas caen
abren sus pechos sobre la avidez inmensa del jardín
y sorben
los picos
y las bocas
los tallos
y las raíces
y eso le atañe a cada uno
y a cada uno no le atañe
así se atan los hilos del misterio

Una carta de amor Julio Cortázar


Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

Osvaldo Bossi /Cometas


Si llegaras esta noche
y si no llegaras, si
ni siquiera hicieras una llamada
por teléfono, sería lo mismo.
Pasa a toda velocidad
y no pasa nunca, el amor,
de qué otra cosa estamos hablando.
Es un cometa brillante,
y lo que vemos, quién sabe si lo vemos
si lo vimos alguna vez.

Rosario Castellanos / MEDITACIÓN EN EL UMBRAL


No, no es la solución
tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoy
ni apurar el arsénico de Madame Bovary
ni aguardar en los páramos de Ávila la visita
del ángel con venablo
antes de liarse el manto a la cabeza
y comenzar a actuar.
Ni concluir las leyes geométricas, contando
las vigas de la celda de castigo
como lo hizo Sor Juana. No es la solución
escribir, mientras llegan las visitas,
en la sala de estar de la familia Austen
ni encerrarse en el ático
de alguna residencia de la Nueva Inglaterra
y soñar, con la Biblia de los Dickinson,
debajo de una almohada de soltera.
Debe haber otro modo que no se llame Safo
ni Mesalina ni María Egipciaca
ni Magdalena ni Clemencia Isaura.
Otro modo de ser humano y libre.
Otro modo de ser.

NICANOR PARRA (1914-2018) ÚLTIMO BRINDIS


Lo queramos o no
sólo tenemos tres alternativas:
el ayer, el presente y el mañana.
Y ni siquiera tres
porque como dice el filósofo
el ayer es ayer
nos pertenece sólo en el recuerdo:
a la rosa que ya se deshojó
no se le puede sacar otro pétalo.
Las cartas por jugar
son solamente dos:
el presente y el día de mañana.
Y ni siquiera dos
porque es un hecho bien establecido
que el presente no existe
sino en la medida en que se hace pasado
y ya pasó...
como la juventud.
En resumidas cuentas
sólo nos va quedando el mañana:
yo levanto mi copa
por ese día que no llega nunca
pero que es lo único
de lo que realmente disponemos.

sierras

Si algún día deja
de entre las sierras fluir el agua
Espero no estar ahí para sentir la aridez.
                           
                                 Si el sol
Toca el espejo diluido, 
Sólo espero
que lo acaricie y siga rumbo a su áspero destino
En la llanura inmensa
Cómo en las altas cumbres
La alfombra verde cubre todo rastro de resquemor.

                    Espero
Que el agua corra libre
Que fluya
Siendo  un cause siempre diferente
 que esta de paso en este infierno natural.

Si al caminar las sierras
Sientes en tus pies calor
Es la pacha que late
Es su sangre que corre  por las venas de todos los animales.
                                                                                                ¡ vos también !

Si arrancas un gajo de esta  tierra sin permiso
Dale de beber vino de tu rancho,
Acaricia los  tallos de cada planta
El ápice de cada una de ellas  emergerá sin fin.

Crecerán con goce los niños
Sus niños
Entre la vegetación
Correrán
Saltarán
Comerán sus frutos
Que ayer sembraste
Nutridos por el vino que la pachamama bebió.

Recordará sus nombres
La tierra hambrienta,
Sanara sus heridas
Limara sus espinas
Para que la acaricies
Sólo espero
que el río no frene su huida
Que no haya animal que coma
Sin devolverle semillas
El espejo diluido
Entre la sierras
Refleja todo
Cuerpo/alma al animal humano
¿todos quieren reflejarse?

Gioconda Belli


Estoy viva
como fruta madura
dueña ya de inviernos y veranos,
abuela de los pájaros,
tejedora del viento navegante.
No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia
hermanándose con mi húmedo vientre,
cuando todo es más suave y luminoso.
Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los niños alegres marchando hacia el colegio.
Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.
Soy la mujer que piensa.
Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.

Juan Anselmo Leguizamón


Los labios se abrieron
primero entró la música
infiltrándose por el cuerpo
siguió la danza la cacería
las musculaturas bailaban
tensar y aflojar
sístole y diástole
se respiraba por la boca
luego cayeron los cuerpos
rendidos
a un lado las máscaras
otra vez los labios se abrieron
y fue el gemido
y la palabra
otra máscara.

BRUNO DI BENEDETTO/ cámara de niebl

La diferencia de presión y temperatura entre el aquí y el allá, mueve los molinos de la lengua : se habla por horror al vacío, pero solo la verdad puede romper la barrera helada de la luz.
Solo un corazón puede incendiar la sangre que lo hace corazón.

Jorge Teillier


Un vaso de cerveza,
una piedra, una nube,
la sonrisa de un ciego
y el milagro increíble
de estar de pie en la tierra
Mirando la luna
Estas en la música que gira sobre mi cabeza
Sos el entorno que desestabiliza
mi esquema.

Girando en torno a lo que soy,
Desordenas
Mezclas
Rompes,
Mis reglas.
Dime mi amor
                    ¿por que sos parte de mi canción? 

Sos una estrofa incompleta
El llanto de algún poeta
El amanecer que mezcla la noche y el día en un solo minuto .
Sos la parte albina de mi alma
Siempre donde la luz no llega.
Suena en mi cabeza tu canción
Completo la estrofa
Sigo el verso
Llegó al punto
Final.